martes, 12 de enero de 2010

Dieta


Dieta lacto-ovo-vegetariana


*Desayuno: 2 vasos de agua + 1 fruta o infusión con ½ taza de leche descremada + una tostada de pan de salvado o tres galletitas con queso descremado.


*Media mañana (optativo): 2 vasos de agua + una yogur descremado o una fruta.



*Almuerzo: 1 taza de caldo de verduras (sobres de sopa instantánea light) + una milanesa de soja o media taza de arroz/legumbres cosidas. O un plato abundante de vegetales A o una porción de vegetales B + 2 claras de huevo. Postre 1 porción de gelatina diet.

Puede preparar los alimentos en ensaladas, soufflé, tortillas, revueltos, condimentado con especias o hiervas aromáticas, sal, limón, y una cucharadita de aceite de maíz, oliva o girasol.



*Merienda: 2 vasos de agua + una fruta o una infusión con ½ taza de leche descremada + dos fetas de queso light.



*Media tarde (optativo): 2 vasos de agua + aspic de frutas (gelatina diet + fruta en pedacitos) o una fruta.



*Cena: 1 taza de caldo de verduras (sobres de sopa light) + un huevo entero o una porción de queso light o 2 fetas de queso senda, de maquina o mozarella (porción: tamaño de un casete) + 1 plato abundante de vegetales A. O porción de vegetales B + clara de huevo.



° Vegetales A: (tienen menos calorías) acelga, achicoria, apio, berro, repollo, escarola, hinojo, lechuga, rúcula, tomate, zapallito, berenjena, rabanito, espárragos, brócoli, pimiento.

° Vegetales B: Alcaucil, arvejas frescas, calabaza, zanahoria, zapallo, cebolla, cebolla de verdeo, puerro, remolacha, palmitos.

° Frutas: puede consumir cualquier fruta, excepto banana, higo y uva.

° Para cocinar los alimentos puede utilizar rocío vegetal.

° Para endulzar: edulcorantes líquidos o en polvo.

° Bebidas permitidas: agua, agua con limón, agua mineral, jugos diet, gaseosas light, jugos de fruta diluidos con edulcorante (respetar la cantidad de fruta indicada), agua de compota con edulcorante, infusiones de té, café, yerba mate, tilo, boldo, manzanilla con edulcorante o amargos.



Por favor avísenme si les funciona, necesito esperanzas. Mucha suerte, espero les guste.

lunes, 4 de enero de 2010

Quod me nutrit, Me destruit

Justo cuando me creí rendida ante la comida, no se qué paso, qué habré hecho, y hace cinco días que no como nada. Y me siento bien, cómoda, mejor; hace mucho que no me sentía así, no tengo idea de hasta donde durara mi ayuno, no quiero ni pensarlo ya veo que me agarra la ansiedad y lo arruino todo.

En cuanto a mi tratamiento, deje la nutricionista, la psicóloga, y solo me quede con la psiquiatra. Ahora tomo 6 pastillas al día, una de esas son sedantes, para prevenir locuras, la tomo tres veces al día, así que me la paso el día sedada, casi la mayoría del día durmiendo.

De todos modos con la nutricionista, por orden de mi psiquiatra tengo q emperezar si o si, entonces voy a tratar de permanecer con la menor cantidad posible de comida hasta que llegue la fecha del turno.

Tengo q publicar una dieta que me dieron, es muy buena, pero lo mío parece ser todo o nada, pero de todos modos podrían echarle un vistazo, quizás a alguien le guste.

Hasta entonces. ¡Y feliz año!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cicatrices



Cuántas veces puedo ser victima de mis recuerdos. Que mente idiota porque siempre recuerdo.

Odio sentirme abandonada, rechazada y olvidada; mi enfermedad es pensar que en vez de eso prefiero engañar. Y torturarme y auto controlarme para no estar sola, para no ser odiada ni por mi misma, para que no se olviden de mí.

Odio que me traiciones, odio que no seas como yo quiero. Odio no ser como espero. No puedo cambiar, no puedo; porque siempre me gusto tener el vacío, pero no sentirlo.

No soy feliz, y antes tampoco; puede que no; pero me sentía mejor, me sentía poderosa, capaz de auto superarme en cualquier materia. No como ahora. Ahora no soy nadie, todo me supera, hasta mis impulsos. Nada es mío; no me pertenece este cuerpo, mis manos, mi boca, mis brazos, nada. Y no tengo nada, siento lo que odio.

Para eso me lleno de sabores, lleno de sabores a este cuerpo prestado. Y a la par se llena mi mente de odio, de angustia, de vergüenza, de todo un no sé. Ya no me reconozco. Se deformo mi sombra.

Me invaden pocas cosas, pero cosas grandes. Escenarios grandes, con poca gente que de pronto cambian sus guiones y toman el mío. Y ya no les gusto, empiezo a ver que ya no me quieren. Y en este cuerpo ya no siento las piernas, que las veo temblar; caigo y mis manos actúan con una parte de mi que disfruta herirme y que siente ansias de verme sangrar, entonces siento ganas de sentir dolor, solo dolor; dolor en el cuerpo, sentir que se desarma. Lo demás deja de ser real, y este cuerpo comienza a ser protagonista.

Debo admitir que la idea de seguir sangrando me alivia. Porque en ese momento lo que me duele es el cuerpo, ya no sufro. Me escapo y luego vuelvo, la intención de dejar de hacerlo vuelve siempre como la última vez.

No dejo de pensar que no es suficiente, no es suficiente porque jamás me veo en un solo punto, siempre ansío más. Además o soy perfecta en lo mejor y en lo peor, o soy ejemplo en lo peor y solo en lo peor.

Me siento tan inútil. Nada me hace efecto, o será que tengo tan pocas ganas de sentirme bien que hago lo imposible por sentirme mal.


¡Ufa! Últimamente no estoy escribiendo nada bueno.


jueves, 17 de diciembre de 2009

18 más


Y otra vez ahí.
¿Quién va a querer a una suicida?
¿Quién me va a querer a mi?
Necesito dejar de comer.
Necesito sentirme bien.


¡Ah! ¡Y Feliz Cumpleaños Polly!

sábado, 5 de diciembre de 2009

Nunca y para siempre



¿Qué es lo que siento en mis días de ayuno? ¿Qué me motiva? ¿Qué cosas se vuelven más importantes para mí? ¿Por qué no me gusta comer?

Siento que tengo control, control sobre mi cuerpo, yo decido que se hace con él, si como o no, domino todas las decisiones en cuanto a mi cuerpo. Me motiva la sensación de poder, si yo puedo dejar de comer puedo hacer lo que quiera, soy capaz, absolutamente, de todo lo que me proponga. Todo se vuelve más importante, soy capas de terminar, empezar con lo que quiera. En los albores de mi enfermedad; bajar de peso, sentirme capaz, la sensación de control, las ventajas superan los inconvenientes.

Creo que mi trastorno de personalidad me esta llevando por un mal viaje.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

There’s a Possibility


Nunca fui

lo suficientemente anoréxica

como para llegar

a mi meta final (39).

Quizás por eso

siempre me vi gorda.

Pero estuve tan cerca.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Miles de kilos


Cómo explicar lo que paso los siguientes días.
Pero no importa, ¿verdad?
De todos modos saben que
siempre me olvido de
no mezclar angustia, odio y soledad.
Siempre,
no hay pastilla que me lo recuerde.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Espinas en rojo


17/10

Como tantas otras veces esa vez me corte. Lo que hizo que esta vez fuera diferente fue que me corte en el auto de mi mamá, sola, por supuesto.

Me había propuesto comprar ropa interior, cosa que no hago desde que cubrí mi cuerpo con exagerada grasa; cuando entre al primer lugar mi vieja pide un corpiño talle 85 (si, ya sé, naturalmente no tengo nada) pero con lo gorda que estoy ese ya no es mi talle, y se noto. Me lo probé de espaldas al espejo y no me quedo. No quise más. Salí del lugar temblando (como cada vez que quiero llorar y no lo hago). No quise más nada. Le pedí las llaves a mi mamá mientras ella se iba con mi hermana a seguir comprando.
Casi, casi corriendo hasta el auto, desesperada. Entre y llore. Y me corte, me corte.
Pero eso no fue suficiente. Como al siguiente día era el Día de las Madres mi vieja tuvo una cena con la familia de Jorge (mi padrastro) y mi hermana los acompaño. Sola en mi casa sin haber comido en todo el día empecé a engullir, milanesas de soja, hamburguesas de soja (cabe que no como carne de ningún tipo), jugo de frutas, hasta no poder más. Si, gula al estilo pecado capital. Gran atracón de la puta madre.
Me prepare después de ingerir como una triste desquiciada, y me fui al baño, como hace tanto no hacía, a vomitar. Vomitar hasta sentir el ácido de la bilis, el vacío que te lo indica el hiel. Salí del baño mareada, aliviada, un poco nerviosa y con ese odio impulsivo que me llevo directamente a buscar una botella de agua y tragar algunas pastillas (las estabilizadoras que me agrego la psiquiatra). Luego enfrente de la tele me odie más, y empecé a tomar alcohol. Ron, Vodka. Más pastillas.
Me fui a dormir mareada casi sin poder ponerme de pie. Al rato llegó mi vieja que traía a mi hermana y ella se iba de nuevo. Mi hermana se fue a dormir. Y yo en mi habitación, sintiéndome raramente angustiada y aliviada porque sabía que lo que había hecho me iba hacer mal.
No mucho tiempo después me agarraron nauseas y vomito. Todo, todo agua, alcohol y como una espuma… o saliva batida, imaginado inocentemente, ¿no?
Cuando me despierto, ¡Opa! Estoy en el hospital. Y siento una hermosa debilidad, y un horrible dolor de cabeza. No comí en los siguientes dos días.
Pero a los pocos días eso no me alcanzo. Si, soy extrañamente estúpida.