miércoles, 7 de octubre de 2009

El recuerdo de una noche decide quedarse aquí


Aclarando que decidí conciliar el sueño a las dos de la mañana, puse música tranquila a muy bajo volumen y dormí.
Alrededor de las cuatro de la mañana me despierto exaltada, sacudiendo las manos y la cabeza, asustada. Asustada de cerrar los ojos, de sumirme nuevamente en lo que sea que haya estado soñando; así cada vez que intentaba cerrar los ojos para dormir sacudía las manos y de mis labios sonaba el inconfundible “¡NO!”. No sabía si gritar, llorar, golpearme o no hacer nada, optando finalmente por la última.
Cuando cerré los ojos 1, 2, 3, talvez no más de cinco minutos vuelvo a abrirlos asustada haciendo que esta vez me aleje violentamente del borde de la cama para terminar en el otro. Me alejaba de algo que no comprendía.
Volviendo a mi lugar, confusa, no pude dormir más, y para entonces eran las seis de la mañana.
Y no digo boludeses, no puedo dormir.

2 comentarios:

  1. Hooolaa prinnn!!
    q nochee.. espero q ya puedas dormir y descanzar!!

    Muchas fuerzass!!
    ANIMOOOO

    Bsos

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  2. Cariño!
    espero que siempre estemos tan hunidas como hasta ahora!
    se que ahora mismo estyamos hablando por msn jaja
    pero necesitaba dejarte un comentario
    para recordarte que te quiero muchisimo y juntas llegaremos a la perfecciuon!

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